Los vínculos económicos entre Alemania y China han evolucionado significativamente durante el año pasado. A medida que las importaciones de China continuaron aumentando, las exportaciones alemanas se vieron sometidas a una presión cada vez mayor.
Según cálculos del Instituto de Economía Alemana de Colonia, las exportaciones alemanas a China cayeron alrededor de un 10% en 2025, mientras que las importaciones desde China aumentaron alrededor de un 9%.
Como resultado, el déficit comercial de Alemania con China se amplió a alrededor de 97 mil millones de dólares. Las cambiantes relaciones económicas también han atraído la atención a nivel político. El Canciller alemán Friedrich Merz visitó Beijing acompañado por altos ejecutivos de varias empresas importantes para discutir la cooperación económica y el acceso a los mercados.
Este cambio ha sido particularmente visible en el sector automotriz, que históricamente representó una de las industrias exportadoras más importantes de Alemania. Los fabricantes chinos aumentaron sus envíos de vehículos y componentes de automóviles a Alemania en aproximadamente un 9%.
Al mismo tiempo, las exportaciones de automóviles alemanes a China cayeron significativamente. Las ventas de vehículos y repuestos alemanes en China cayeron alrededor de un tercio en 2025. Los investigadores del instituto de Colonia describieron la caída como una “implosión en un solo año”, destacando lo rápido que ha cambiado el equilibrio del mercado.
Una mirada a una línea de tiempo más larga revela la magnitud del cambio aún más claramente. En los últimos tres años, las exportaciones de la industria automovilística alemana a China han caído más del 54 por ciento.
En 2022, los fabricantes de automóviles alemanes exportaron vehículos y componentes por valor de casi 32 mil millones de dólares a China. En 2025, esta cifra había caído a alrededor de 14.600 millones de dólares.
Durante el mismo período, la participación del sector automotriz en las exportaciones totales de Alemania a China cayó drásticamente, de alrededor del 28% a sólo el 16,8%. Según los datos del instituto, más de las tres cuartas partes de la caída general de las exportaciones alemanas a China se pueden atribuir directamente a la industria del automóvil.
Varios factores explican este cambio. Los economistas del instituto señalan las desventajas estructurales que enfrentan los fabricantes alemanes en el mercado chino. Los programas de subsidios estatales de China, combinados con lo que algunos analistas describen como una moneda subvaluada, han creado una fuerte presión competitiva sobre los productores extranjeros.
Al mismo tiempo, los investigadores reconocen que las empresas chinas también han logrado importantes avances tecnológicos. Juergen Matthes destacó que el progreso de China en áreas como la producción de baterías para vehículos eléctricos no es únicamente resultado de la política gubernamental.



