A pesar de las protestas, Israel ha revocado las licencias de decenas de organizaciones humanitarias internacionales.
Las autoridades israelíes exigieron el registro para trabajar a partir del jueves 1 de enero, lo que muchas organizaciones consideran ilegal.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, deberán cesar sus actividades antes de marzo. También afecta a las operaciones en la Franja de Gaza, en gran parte destruida por la guerra entre Israel y la milicia islamista palestina Hamás.
En total, participan 37 organizaciones, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF) y Oxfam.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó las acciones de Israel de “escandalosas”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel dijo que la grabación tenía como objetivo “evitar la participación de elementos terroristas y proteger la integridad del trabajo humanitario”.
La embajadora de Israel en Bélgica, Idit Rosenzweig-Abu, justificó estas acciones en un mensaje en la plataforma X.
Escribió que 104 organizaciones habían solicitado debidamente el registro, de las cuales sólo nueve habían sido rechazadas. Las 37 organizaciones involucradas no han finalizado el proceso porque se negaron a proporcionar una lista de su personal local, explicó.
Israel acusa a MSF de tener al menos un empleado involucrado en actividades terroristas.
“Las 37 organizaciones son más que bienvenidas para completar el proceso como lo han hecho otras organizaciones”, escribió Rosenzweig-Abu.
Las organizaciones implicadas no habían proporcionado ayuda humanitaria a la Franja de Gaza durante el alto el fuego, e incluso antes su contribución representaba sólo el 1% del volumen total de la ayuda, afirmó.



