Egipto dice que se alinea con Arabia Saudita en los conflictos en Yemen y Sudán, en un momento de mayor inestabilidad regional y creciente rivalidad con los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Durante sus conversaciones en El Cairo, el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi y el ministro saudí de Asuntos Exteriores, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, subrayaron el lunes las posiciones “idénticas” de sus países sobre “la búsqueda de soluciones pacíficas a las crisis de la región”, según un comunicado de la presidencia egipcia.
Las soluciones deben “preservar la unidad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados”, dijo, apuntando a Sudán, Yemen, Somalia y la Franja de Gaza.
La reunión se produce en medio de crecientes diferencias entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, alguna vez socios cercanos en la política regional.
En Yemen, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han apoyado durante mucho tiempo a facciones rivales dentro de un gobierno fragmentado e internacionalmente reconocido, vinculado en gran medida por la oposición a los hutíes respaldados por Irán.
Las tensiones aumentaron en diciembre cuando el Consejo de Transición del Sur (STC), separatista y respaldado por los Emiratos Árabes Unidos, capturó dos provincias estratégicas, lo que enfureció a Riad.
“Una delegación encabezada por el jefe del STC, Aidarous al-Zubaidi, visitará Arabia Saudita, dijeron dos fuentes anónimas a la agencia de noticias Reuters el lunes. La visita se produce días después de que el STC acogiera con agrado “un llamado al diálogo lanzado por Arabia Saudita para poner fin a la reciente escalada militar”.
El-Sisi acogió con agrado la propuesta de Arabia Saudita de organizar una “conferencia inclusiva” para los grupos yemeníes del sur, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, pidió una reducción de las tensiones y un acuerdo político liderado por los yemeníes.
Sensibilidades regionales
Sudán es otro punto conflictivo, donde Egipto y Arabia Saudita apoyan al líder de facto del país, mientras que los Emiratos Árabes Unidos han sido acusados de apoyar a las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
La competencia también se ha extendido al Cuerno de África, una región estratégicamente vital ubicada a lo largo de las principales rutas marítimas mundiales.
Arabia Saudita ha tratado de fortalecer los lazos con el gobierno federal de Somalia, mientras que los Emiratos Árabes Unidos han mantenido estrechas relaciones con Etiopía y Somalilandia, una república autoproclamada que se separó de Somalia en 1991.
La reciente decisión de Israel de reconocer a Somalilandia, bienvenida por algunos en Abu Dabi pero condenada por Riad, ha agudizado aún más las sensibilidades regionales.



