El principal lobby industrial de Alemania ya no espera un crecimiento de la producción industrial este año, citando el impacto de la guerra en Irán y un lento comienzo de año.
La Federación de la Industria Alemana (BDI) espera ahora, en el mejor de los casos, un estancamiento, en lugar de una ligera mejora esperada anteriormente, según afirmó el lunes el presidente Peter Leibinger en la inauguración de la feria Hannover Messe.
Las perspectivas revisadas abandonan las previsiones de enero de la asociación, que preveían un crecimiento de alrededor del 1%.
El BDI señaló un comienzo de año débil y advirtió que la guerra en Irán podría incluso desencadenar una nueva caída en la producción manufacturera.
“La producción industrial en Alemania ha ido disminuyendo cada año desde 2022”, afirmó Leibinger. “Para 2026 ya no esperamos una recuperación, sino un estancamiento”.
Según el BDI, la utilización de la capacidad industrial sigue siendo baja, algo más del 78%.
La crisis en Irán añade aún más incertidumbre y pesa sobre las empresas, afirmó la asociación. Las interrupciones prolongadas del transporte marítimo podrían provocar una quinta caída anual consecutiva en la producción manufacturera.
Sostuvo que los acontecimientos geopolíticos no son la causa fundamental, sino que exacerban las debilidades existentes.
“La causa viene de nosotros”, dijo, señalando problemas estructurales que incluyen altos costos, impuestos y burocracia. “Alemania, como ubicación económica, ya no es competitiva”.
El BDI insta al gobierno alemán a acordar un paquete de reformas integrales para mediados de este año, destinado a impulsar el crecimiento y la competitividad.



