BOGOTÁ, Colombia (AP) — El número de personas asesinadas en un bombardeo en una región inestable al suroeste Colombia aumentó a 20, dijeron funcionarios el domingo.
El ataque ocurrió el sábado cuando un artefacto explosivo detonó en un autobús que circulaba por la Carretera Panamericana, en el municipio de Cajibio. Hasta el momento, entre las víctimas hay 15 mujeres y cinco hombres, según Octavio Guzmán, gobernador de la región del Cauca.
Escribió en X que el ataque hirió a otras 36 personas, tres de las cuales se encuentran en cuidados intensivos. Guzmán destacó que cinco de los heridos son menores de edad que se espera se recuperen.
El Instituto Colombiano de Medicina Legal dijo que especialistas, entre ellos dentistas, antropólogos y médicos forenses, estaban identificando a las víctimas.
Es el último ataque en la región, con más de dos docenas de incidentes reportados en los últimos tres días en el suroeste de Colombia. La región es hogar de grupos armados ilegales que compiten por el control de áreas de cultivo de hoja de coca y rutas de acceso marítimo y fluvial para llevar a cabo operaciones de narcotráfico hacia Centroamérica y Europa.
El general Hugo López, comandante de las fuerzas armadas colombianas, calificó el incidente como un “acto terrorista”. Culpó a la red de un hombre conocido como “Iván Mordisco” –una de las figuras más buscadas de Colombia– y a la facción de Jaime Martínez. Ambos son disidentes del ahora desaparecido partido. Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que operan en la región.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó los ataques contra la población civil y llamó a las autoridades a investigar los incidentes y “garantizar justicia para las víctimas”.
Guzmán declaró el domingo tres días de luto en memoria de las víctimas.



