Disney ha decidido mantener a ESPN, dejando de lado años de especulaciones sobre una posible escisión, en una de las primeras llamadas estratégicas importantes del nuevo CEO Josh D’Amaro, según un informe.
La medida indica que el gigante de los medios está redoblando su apuesta por los deportes mientras navega por un panorama televisivo que cambia rápidamente y acelera su impulso hacia el streaming.
Personas familiarizadas con el asunto dijeron a Business Insider que D’Amaro ha optado, por ahora, por mantener ESPN dentro de Disney en lugar de convertirla en una empresa independiente, una cuestión que se ha cernido sobre la empresa durante años.
La decisión subraya la continua importancia de ESPN para Disney, a pesar de las preocupaciones de larga data de que la dependencia de la cadena de un paquete de cable cada vez menor podría afectar la valoración de la compañía.
En lugar de eliminar ESPN, Disney cree que la cadena desempeñará un papel central en su futuro de streaming, según el informe.
La elección marca un momento decisivo para D’Amaro, quien recientemente tomó el mando y ahora está marcando la pauta para el próximo capítulo de Disney.
Durante más de una década, ESPN ha sido a la vez una potencia y un dolor de cabeza para Disney.
Alguna vez fue un “coloso lucrativo” que podía cobrar tarifas masivas a las compañías de cable, ESPN comenzó a perder suscriptores a medida que se ha acelerado el corte de cables, un cambio que el ex director ejecutivo Bob Iger reconoció públicamente ya en 2015, provocando conmociones en la industria de los medios.

Desde entonces, inversores y analistas han En repetidas ocasiones surgió la idea de crear una separación con ESPN. para desbloquear valor y proteger a Disney del declive de la industria del cable.
Este debate se ha intensificado a medida que el streaming ha trastornado la economía de la televisión tradicional, obligando a las empresas de medios tradicionales a repensar sus carteras.
Pero el último movimiento de Disney sugiere que ve más beneficios en mantener ESPN que en eliminarlo.
La compañía planea continuar ofreciendo ESPN en múltiples plataformas: a través del paquete de cable tradicional, a través de un paquete de transmisión con Disney+ y Hulu, y como un producto de transmisión independiente.
Disney también podría buscar inversores minoritarios adicionales (similar al acuerdo del año pasado para vender una participación del 10% en ESPN a la NFL) para atraer socios sin ceder el control.
Los ejecutivos han descrito durante mucho tiempo a ESPN como un activo “central”, dejando la puerta abierta a posibles alternativas estratégicas.
La decisión de D’Amaro, al menos por ahora, parece cerrar esa puerta.
Actualmente, Disney enfrenta el escrutinio de la Comisión Federal de Comunicaciones por sus licencias de transmisión de ABC, una investigación que se inició poco después de que el presidente Donald Trump instó públicamente a la compañía a despedir al presentador nocturno Jimmy Kimmel.
El Post ha solicitado comentarios a Disney. Un portavoz de ESPN declinó hacer comentarios.



