Si eres Andre Drummond, no podrás dar esa satisfacción en el Madison Square Garden.
Tyrese Maxey no pudo sacar una pelota de baloncesto atascada detrás del tablero durante el Juego 2 del miércoles entre los Philadelphia 76ers y los New York Knicks. Entonces le pasó la escoba a Drummond, su compañero de equipo de 6-11 de los 76ers. Seguramente Drummond podría hacer el trabajo.
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Pero Drummond lo intentó y también fracasó, repetidamente. Drummond golpeó la pelota de baloncesto al menos 11 veces. Lo hizo rebotar de un lado al otro del poste, pero no logró recuperarlo de su lugar.
Los abucheos surgieron desde las gradas del MSG y la frustración aumentó para Drummond. El pívot de los Knicks, Karl-Anthony Towns, se acercó y Drummond levantó las manos. Drummond se rindió y le entregó la escoba a su rival en la primera zona.
Towns lanzó el balón con un solo barrido, para deleite de la corona del MSG, que estalló en vítores.
Drummond no tenía dónde esconderse en ese momento ya que permaneció en la cancha para ver a Towns lanzar un tiro libre. Por suerte para Drummond, consiguió un respiro en el banquillo para el segundo tiro libre de Towns.



