China se está convirtiendo una vez más en un campo de batalla crucial para los principales fabricantes de automóviles del mundo. Stellantis está preparando actualmente una nueva estrategia para que Jeep y Peugeot vuelvan a competir en el mayor mercado automovilístico del mundo.
El proyecto ya está tomando forma. Se desarrollarán nuevas generaciones de modelos con la ayuda de Dongfeng, utilizando plataformas chinas existentes.
Se espera que la producción se lleve a cabo en las fábricas de Dongfeng Peugeot Citroën Automobile, conocidas como DPCA, en Wuhan, situada en la provincia china de Hubei.
Para Stellantis, esto marca un importante cambio de dirección después de años de caída de las ventas y disminución de la influencia en China.
Un gran cambio después de años de declive
DPCA se fundó en 1992 y alguna vez fue considerada una de las asociaciones más exitosas entre un fabricante de automóviles extranjero y la industria automotriz china. Durante sus años más fuertes, la empresa conjunta produjo y vendió más de 700.000 vehículos al año.
Hoy la situación es muy diferente. Las ventas de modelos Peugeot, Citroën y DS en China se han debilitado mucho, mientras que Stellantis solo vendió alrededor de 43.000 vehículos en el país en 2025, incluidos los modelos importados.
El declive de Jeep fue aún más pronunciado. La marca estadounidense vendió más de 220.000 vehículos en China en 2017, pero su asociación con GAC acabó mal. Esta empresa conjunta se cerró en 2022 tras serios desacuerdos entre los socios.
Desde entonces, Jeep ha permanecido en China principalmente a través de modelos importados como el Wrangler, Gladiator y Grand Cherokee.
Dongfeng desempeñará un papel mucho más importante
Stellantis ahora está probando un enfoque diferente, esta vez con mucho menos riesgo financiero. DPCA planea invertir poco más de 8 mil millones de yuanes chinos, o alrededor de 1,1 mil millones de dólares, para desarrollar cuatro nuevos modelos.
Se espera que Stellantis aporte sólo unos 140 millones de dólares, mientras que la mayor parte de los costes correrán a cargo de la parte china. Esto muestra cuán importantes se han vuelto las plataformas y los recursos de desarrollo chinos, incluso para los mayores fabricantes de automóviles del mundo.
Peugeot ya había insinuado esta nueva dirección en el Salón del Automóvil de Beijing el pasado mes de abril, presentando el Concept 6 y el Concept 8. Los informes de la época sugerían que las versiones de producción utilizarían la tecnología Dongfeng.
Ahora se espera que la producción comience en Wuhan en 2027. Además de los nuevos modelos Peugeot, también se espera que las mismas líneas de producción construyan dos SUV Jeep completamente nuevos.
La atención se centrará en los modelos electrificados.
Todos los modelos futuros pertenecerán a la categoría NEV de China, que se refiere a vehículos de nueva energía. Esto significa que la atención se centrará en los sistemas de propulsión híbridos enchufables y eléctricos de batería.



