SYDNEY (AP) — Un transeúnte visto en un video de amplia circulación desarma a un hombre armado durante una tiroteo mortal en una popular playa australiana se presenta como un héroe que salvó vidas.
Imágenes de video publicadas en las redes sociales muestran a un transeúnte, vestido con una camiseta blanca y pantalones oscuros, agachado detrás de un automóvil estacionado antes de acercarse sigilosamente detrás de un pistolero, agarrándolo y recuperando su arma de fuego. Luego, el transeúnte apunta con su arma al tirador, quien cae al suelo.
La intervención generó elogios generalizados, incluso del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, la calificó como “la escena más increíble”.
“Un hombre se acercó a un tirador que había estado disparando contra la comunidad y él solo lo desarmó, poniendo su propia vida en riesgo para salvar las vidas de innumerables personas”, dijo Minns. “Este hombre es un verdadero héroe”.
El transeúnte fue identificado como Ahmed Al Ahmed, de 43 años, por 7NEWS Australia, quien entrevistó a su primo.
Recibió dos disparos, sufrió heridas en el brazo y la mano y tuvo que ser operado, según el primo identificado por los medios como Mustafa. Dijo que su primo es dueño de una frutería y padre de dos hijos de Sydney.
“Esperamos que esté bien”, dijo Mustafa. “Es un héroe. Cien por ciento, es un héroe”.
La policía de Nueva Gales del Sur reconoció las acciones del transeúnte, pero no pudo confirmar su identidad. “Las investigaciones continúan y todavía estamos trabajando para identificar a todos los involucrados”, dijo la policía en un comunicado enviado por correo electrónico.
Dos hombres armados atacaron el domingo una celebración de Hanukkah en la playa Bondi de Sydney, matando al menos a 11 personas e hiriendo a decenas más. El ataque ha sido descrito como un acto de terrorismo antisemita.
La masacre en una de las playas más populares e emblemáticas de Australia sigue a una Ola de ataques antisemitas que han sacudido al país durante el año pasado, aunque las autoridades no han sugerido que esos episodios y el tiroteo del domingo estuvieran relacionados. Fue el tiroteo más mortífero en casi tres décadas en un país con estrictas leyes de control de armas.



