El primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió sobre graves consecuencias si los líderes de la Unión Europea no logran encontrar una solución para continuar con el apoyo financiero a Ucrania.
“Tenemos una elección sencilla: dinero hoy o sangre mañana”, dijo Tusk al llegar a la cumbre de la UE en Bruselas el jueves.
“No estoy hablando sólo de Ucrania. Estoy hablando de Europa. Esta es nuestra decisión y sólo nuestra”, dijo.
La UE está bajo presión para encontrar una manera de cubrir las necesidades financieras y militares de Kiev a medida que los actuales programas de financiación expiren en los próximos meses.
El modelo de financiación más controvertido consiste en poner a disposición de Ucrania los activos estatales rusos congelados bajo las sanciones de la UE en forma de préstamo, que Kiev sólo tendría que reembolsar si Rusia paga las reparaciones de posguerra.
Pero Bélgica, donde se encuentran alrededor de 185.000 millones de euros (217.000 millones de dólares) de los 210.000 millones de euros de activos congelados de Rusia en la UE, se opone al plan, citando riesgos legales y financieros.
“Creo que todos los líderes europeos finalmente deben estar a la altura de esta ocasión”, dijo Tusk.
En declaraciones ante el Parlamento belga, el primer ministro belga, Bart De Wever, reiteró sus preocupaciones el jueves por la mañana y abogó por que la UE asuma una deuda común para financiar a Ucrania, informa la agencia de noticias Belga.



