Los cambios en City & Guilds que describe su artículo son preocupantes (City & Guilds reducirán la fuerza laboral en el Reino Unido en una campaña de reducción de costos de £ 22 millones, 14 de diciembre). Durante décadas, City & Guilds ha ayudado a jóvenes y adultos a adquirir las habilidades que necesitan para construir sus vidas. Ese legado ahora parece pender de un hilo debido a la campaña de reducción de costos anunciada de £ 22 millones.
Lo que es igualmente preocupante es el aparente cambio de una mentalidad sin fines de lucro a una mentalidad impulsada por las ganancias. Si la educación se convierte en una actividad más, siempre existe el riesgo de que las ganancias prevalezcan antes que el impacto. Para muchos estudiantes –especialmente aquellos con pocas opciones– la formación profesional es el camino a seguir. Si los precios aumentan o se reduce el apoyo, estas personas se verán más afectadas.
Enviar empleos al extranjero puede parecer una buena idea, pero erosiona nuestra capacidad de capacitar y evaluar a trabajadores calificados cuando el país más los necesita. Necesitamos más experiencia local, no menos.
No olvidemos que City & Guilds fue multado el año pasado por el regulador Ofqual, por violaciones regulatorias. Este historial parece mostrar que no podemos simplemente confiar en que todo estará bien. Si los estándares eran débiles antes, ¿por qué deberíamos creer que mejorarán ahora?
Esto no es sólo una reestructuración corporativa. Se trata del futuro de la educación vocacional, de los medios de vida de las personas y de si los estudiantes del Reino Unido tienen oportunidades reales. Espero que los lectores, los formuladores de políticas y los reguladores presten atención no sólo a los resultados financieros, sino también al impacto real que estos cambios tendrán en las personas.
Michael Robinson
Deportes, Hampshire



