El vicepresidente del Parlamento alemán, Bodo Ramelow, pidió más oportunidades para reuniones físicas, advirtiendo de las consecuencias sociales de la digitalización.
“Necesitamos espacios donde la gente pueda volver a reunirse”, afirmó Ramelow en una entrevista con el portal de noticias Web.de News, publicada el jueves.
Destacó la constante disminución de los lugares de reunión tradicionales, como las tiendas y pubs del pueblo, así como la caída de la asistencia a los servicios religiosos.
“Cada vez menos personas van a la iglesia”, dijo. “Pero el deseo de vivir algo juntos sigue ahí”.
Ramelow anteriormente fue primer ministro del estado oriental de Turingia durante aproximadamente una década.
Actualmente es diputado por el partido de Izquierda y portavoz del grupo para cuestiones eclesiásticas y religiosas. Se describe a sí mismo como un protestante practicante.
En la entrevista, Ramelow instó a la empresa a repensar sus prioridades. “Vivimos en un mundo en el que la individualización ha llevado a que el gasto de los consumidores se convierta en lo único que importa en última instancia”, afirmó. “Pero gastar dinero no llena el vacío en los corazones y las almas”.
Un informe de junio de 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advertía que una de cada tres personas mayores y uno de cada cuatro adolescentes quedarían socialmente aislados.
El impacto no es sólo individual sino también social, con miles de millones en costos para los sistemas de salud y pérdida de empleos, dice el informe.



