POMPEYA, Italia, 19 ene (Reuters) – Un mensaje de amor, una escena de combate de gladiadores, una avalancha de insultos diarios y confesiones han surgido en un muro de Pompeya, gracias a una nueva tecnología de imágenes que ha revelado casi 80 inscripciones nunca antes vistas.
La otrora próspera ciudad de Pompeya, cerca de Nápoles, quedó sepultada por la erupción del Monte Vesubio en el año 79 d.C., preservando edificios, artefactos y graffitis bajo metros de ceniza.
Redescubierto en el siglo XVIII, hoy es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo.
Los últimos descubrimientos se encontraron tallados en el yeso de un largo corredor que conecta los teatros de Pompeya con la concurrida Via Stabiana de la ciudad, que “fue descubierta por primera vez hace más de 230 años”.
Los investigadores utilizaron un método de fotografía computacional conocido como imagen por transformación de reflectancia (RTI, por sus siglas en inglés) que captura un objeto desde múltiples ángulos de iluminación para exponer leves rasguños invisibles a simple vista después de siglos de erosión.
Los arqueólogos no esperaban nuevos descubrimientos en una superficie considerada muy documentada, pero su trabajo permitió identificar unas 300 inscripciones, 79 de ellas nuevas.
El proyecto llamado “susurros del corredor” fue desarrollado por los investigadores Louis Autin y Eloïse Letellier-Taillefer de la Universidad de la Sorbona de París y Marie-Adeline Le Guennec de la Universidad de Quebec, en colaboración con las autoridades de Pompeya.
“Esta tecnología es la llave que abre nuevas salas del mundo antiguo”, afirmó Gabriel Zuchtriegel, director del vasto sitio arqueológico, añadiendo que las más de 10.000 inscripciones conocidas de Pompeya constituyen un “enorme patrimonio” del mundo antiguo.
El equipo está desarrollando una plataforma 3D que combinará fotogrametría, datos RTI y metadatos epigráficos para permitir una visualización y anotación integrales de graffiti.
Ejemplos de textos conocidos incluyen una despedida apresurada de un amante: “Tengo prisa. ¡Adiós, mi Sava, asegúrate de amarme!”. Otra inscripción registra la devoción de Methe, una esclava de Atella, a su amado Cresto, pidiendo el favor de Venus, la diosa romana del amor.
Entre los nuevos descubrimientos se encontraba un débil boceto de dos luchas de gladiadores y el comienzo de una declaración de amor: “Erato ama…”
(Reporte de Crispian Balmer, editado por Gareth Jones)



