SAlgo me molestó de camino a Cardiff. Normalmente tomo el tren, pero cuando tengo que conducir, justo después de pasar el estadio de la ciudad de Cardiff, siempre me sale un semáforo en rojo justo antes de un puente ferroviario. No es la luz roja lo que me opone, es el cartel electrónico gigante que está justo ahí, su brillo es tan intenso que siento que me quema las retinas. Y, como ocurre con estas cosas, en cuanto ves algo ahí arriba que te interesa, vuelve a cambiar.
Entonces fue que estaba viendo a medias algo tan asombroso –y no en el buen sentido– que pensé que debía estar equivocado. Y entonces el cartel o el semáforo cambiaban y yo me marchaba. Con el tiempo, incluso comencé a reducir la velocidad a medida que me acercaba a esta intersección en un intento de captar el anuncio infractor. Pero incluso cuando lo miré detenidamente, pensé que debía estar equivocado. Finalmente, a las 6 a. m. de un sábado de Navidad, estacioné, preparé la cámara de mi teléfono y esperé. Las carreteras estaban sepulcralmente silenciosas, sin coches ni almas por ningún lado. Solo yo, mi teléfono y este miserable cartel. Todo en un intento de buscar confirmación de que efectivamente había encontrado el uso de apóstrofe más atroz de la historia.
Y ahí lo tienes. Miré la foto y vi que mis ojos no me habían engañado. Ojalá lo fueran. Un anuncio de, y cito, LA TIENDA DE VAPEO MÁS GRANDE DE WALE. No soy pedante y entiendo que sea difícil saber dónde poner un apóstrofo posesivo cuando la palabra termina en S, pero ¡maldita sea! – eso es algo. Y no fue hasta que lo capturé para la posteridad que me di cuenta (tan feliz de haber estado en WALE’S) que me había perdido EL PRECIO MÁS BARATO.
Esto es extraño, porque no veo tales aberraciones en el sitio web bastante bien diseñado de la compañía. Podría tratarse simplemente de una artimaña para llamar la atención. Si es así, me funcionó muy bien. Si tan solo fuera un vapeador, les acostumbraría y tal vez tendría el coraje de decir una palabra en voz baja.



