El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, que cumple una larga condena de prisión, fue dado de alta del hospital y ahora se encuentra bajo arresto domiciliario limitado debido a problemas de salud.
El hombre de 71 años cumple una pena de prisión de más de 27 años por intento de golpe de Estado y recientemente fue detenido en el complejo penitenciario de Papuda en la capital brasileña, Brasilia.
Permanecerá bajo arresto domiciliario en su casa de Brasilia por un período inicial de 90 días, según información publicada el viernes por varios medios brasileños.
El presidente del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, había aprobado la flexibilización de las condiciones de detención por motivos de salud. La medida se produjo tras una solicitud de la defensa, también apoyada por la Fiscalía General.
Varias solicitudes anteriores de esta naturaleza habían sido rechazadas, por lo que esta decisión se considera un punto de inflexión en este caso.
Bolsonaro había sido tratado desde mediados de marzo por una forma de neumonía y en ocasiones estuvo en cuidados intensivos.
A pesar de su traslado a arresto domiciliario, sigue sujeto a condiciones estrictas. Debe llevar una etiqueta electrónica y no se le permite utilizar ningún medio de comunicación como un teléfono inteligente o una computadora. También están prohibidas las declaraciones públicas en las redes sociales.
Al finalizar los 90 días, un examen médico determinará si el expresidente deberá regresar al sistema penitenciario ordinario o si se ampliará su arresto domiciliario.
Bolsonaro ha tenido problemas de salud durante años, algunos de los cuales están relacionados con un ataque con arma blanca que sufrió durante la campaña electoral de 2018.



