Los hutíes mantuvieron el fuego durante las primeras cuatro semanas de la guerra, a pesar de su afiliación y apoyo a Irán.
Hoy, el movimiento que aún controla la capital yemení, Saná, así como el norte y otras partes del país, dio su primer paso al disparar misiles hacia Israel.
Los hutíes dicen que estaban atacando “sitios militares israelíes sensibles”.
Es cierto que la amenaza que representan los hutíes para Israel a través de sus ataques con misiles es mucho menor que la de Irán.
El grupo disparó repetidamente contra Israel en apoyo de Hamás después del estallido de la guerra en Gaza, tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
Pero estos ataques –que terminaron hace varios meses– han causado pocos daños reales a Israel.
Donde los hutíes representan una amenaza mucho mayor es frente a las costas de Yemen.
Como parte de su apoyo a Hamás, el grupo ha atacado a los barcos que transitan por el estrecho de Bab al-Mandab, en el extremo sur del Mar Rojo, entre Yemen y el Cuerno de África.
Su acción puso entonces en peligro esta ruta comercial marítima clave.
Si lo hicieran de nuevo, sería otro golpe para la economía global.
Si a esto le sumamos el casi cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, dos de las principales vías navegables estratégicas del mundo para el comercio y el suministro de energía podrían potencialmente quedar cortadas.
Los hutíes también podrían atacar la infraestructura energética y militar de sus vecinos del Golfo Árabe, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, como lo han hecho antes.
Cuando los hutíes han llevado a cabo tales acciones antes, se han enfrentado a intensos ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, dirigidos a su liderazgo y capacidades militares.
Pero los hutíes parecen haber superado esta situación. La pregunta ahora es hasta dónde está dispuesto a llegar el movimiento.
Cuando llevó a cabo ataques en apoyo de Hamás y los palestinos, recibió cierta aprobación nacional y regional.
Hacerlo por Irán podría ser otra cuestión.
También está la cuestión del propio Yemen, que ha estado relativamente tranquilo durante algún tiempo después de años de agitación y guerra.
La creciente implicación militar de los hutíes en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán podría desencadenar una nueva explosión de este conflicto interno.
No hay duda de que si los hutíes continúan –e intensifican sus ataques– la guerra se intensificará y se ampliará aún más.



