Pasé años buscando la combinación perfecta de escala y luz. Puedes encontrar cosas hermosas en todas partes, pero Indonesia tiene el poder de hacerte sentir pequeño de la mejor manera posible. Recientemente caminé hasta el fondo de un cañón remoto en busca de una cascada que, según había oído, era legendaria.
La caminata fue brutal. Estábamos atravesando rocas resbaladizas y árboles caídos, pero tan pronto como se abrió el dosel supe que lo habíamos encontrado. No fue sólo una cascada. Era una catedral de musgo y niebla.
El desafío técnico: capturar la escala
Cuando te encuentras al pie de una cascada tan enorme como ésta, el primer instinto es simplemente apuntar la cámara hacia arriba. Pero eso no cuenta la historia. Para mostrar realmente lo épico que era este lugar, tuve que encuadrarme en la foto.
Subí a una roca justo al borde de las cataratas. El spray estaba por todas partes. Mi lente tuvo problemas con la humedad, pero quería esa sensación cruda e inmersiva.
¿El resultado? Oro cinematográfico absoluto.
El dron fue el verdadero MVP aquí. Volamos bajo sobre el torrente, zigzagueando entre maderas caídas antes de inclinarnos abruptamente para revelar toda la pared del acantilado. Ver el agua dividida en una docena de arroyos diferentes contra este fondo verde vibrante es algo que nunca olvidaré.
Domina el movimiento
La clave para un tiro como este es la velocidad. Si el dron se mueve demasiado lento, parecerá una postal. Si va demasiado rápido, se pierden los detalles. Mantuve el cardán ligeramente inclinado hacia arriba para capturar la altura de las caídas mientras mantenía un empuje constante hacia adelante.
Había que tener cuidado con la exposición. La luz del sol que llega a la cima de las cataratas, en comparación con las profundas sombras del fondo del cañón, es una pesadilla para la mayoría de los sensores. Tuve que ajustar mis filtros ND para mantener el agua suave como la seda sin perder la textura de las rocas.
La misión creativa
La gente siempre me pregunta por qué llego a tales extremos en un clip de diez segundos. Esto se debe a que estos momentos son fugaces. La luz cambia, la niebla se aclara y la magia desaparece.
Si estás planeando tu propia aventura en Indonesia, desvíate del camino principal. Busque cañones que no estén en el mapa. Use las botas adecuadas, proteja su equipo y no tenga miedo de mojarse un poco. La vida es demasiado corta para quedarse dentro. Ve en busca de tu propio paraíso y captúralo antes del atardecer.
¿Cuál es el lugar más aislado al que has llevado tu equipo fotográfico?



