El problemático proyecto conjunto franco-alemán de aviones de combate no ha fracasado, dijo el viernes el presidente francés, Emmanuel Macron, en medio de temores de que el programa Future Combat Air System (FCAS) pueda colapsar.
Cuando se le preguntó en una cumbre informal de líderes de la UE en Chipre si el proyecto FCAS, en el que también participa España, había fracasado, Macron respondió: “No, en absoluto”.
Añadió que sobre este tema mantuvo conversaciones constructivas con el Canciller alemán, Friedrich Merz.
A los ministerios de defensa de ambos países se les ha encomendado la tarea de trabajar en diversas áreas y cuestiones durante las próximas semanas, dijo Macron, añadiendo que no se trata sólo del FCAS sino de la seguridad europea en su conjunto.
“Europa nunca ha necesitado más que hoy unidad, mayor independencia y mayor soberanía”.
Una portavoz del gobierno alemán dijo que el trabajo en los ministerios de defensa “estará terminado en las próximas semanas”.
Se espera que el FCAS entre en servicio en 2040 y está diseñado para volar junto con drones, reemplazando eventualmente a los aviones de combate Eurofighter de Alemania y Rafale de Francia.
De realizarse, el FCAS sería el proyecto armamentista europeo más grande y más caro. El coste total se estima en cientos de miles de millones de euros.
Sin embargo, las empresas implicadas (la francesa Dassault, la alemana Airbus y la española Indra) no han conseguido hasta ahora llegar a un acuerdo sobre la construcción del avión.
Las recientes discusiones entre dos mediadores no han dado como resultado un resultado mutuamente aceptable. Un fracaso constituiría un importante revés para la cooperación europea en materia de defensa y las relaciones franco-alemanas.
Hablando en Nicosia, el primer ministro español, Pedro Sánchez, dijo que su país quería que el proyecto finalmente avanzara.
Surgieron dificultades para poner en marcha la colaboración, pero España no es el problema, afirmó.



