Lo esencial
Lufthansa demuestra que incluso una crisis energética global puede tener consecuencias positivas si se cuentan con las plataformas adecuadas.
A pesar de un enorme aumento de 1.700 millones de euros (2.000 millones de dólares) en los costos del combustible para aviones debido a la guerra en curso en Irán, el portaaviones alemán mantuvo su perspectiva de ganancias para 2026. Las acciones subieron un 6% cuando los inversores se dieron cuenta de que, si bien el combustible es caro, el bloqueo del Estrecho de Ormuz en realidad está canalizando a los viajeros desesperados directamente a los brazos de Lufthansa.
QUÉ PASÓ
El informe de resultados del primer trimestre publicado el miércoles fue una verdadera lección de contabilidad resiliente. Lufthansa informó una pérdida operativa ajustada de 612 millones de euros (717 millones de dólares) para el período enero-marzo. Aunque una pérdida no suele ser motivo de celebración, ésta superó las expectativas de los analistas y supuso una marcada mejora con respecto a la pérdida de 722 millones de euros registrada por esta misma época el año pasado.
Los ingresos aumentaron un 8% hasta los 8.700 millones de euros, en gran parte porque el conflicto en Oriente Medio convirtió los viajes internacionales en un gigantesco juego de “evitar el Golfo”. Con los principales centros regionales como Dubai y Doha efectivamente marginados por la guerra, los pasajeros se están desviando a Frankfurt y Munich. Carsten Spohr, director general de Lufthansa, señaló que aunque la crisis plantea enormes desafíos, la aerolínea está absorbiendo el impacto reorientando sus servicios de larga distancia hacia Asia y África.
Para proteger sus resultados, Lufthansa ya ha recortado 20.000 vuelos de corta distancia para ahorrar combustible y reducir rutas no rentables. La aerolínea también ha cubierto alrededor del 80% de sus necesidades de combustible para el año, una medida que proporciona una red de seguridad crítica mientras rivales como EasyJet y Air France-KLM luchan por ajustar sus propios pronósticos.
POR QUÉ ES IMPORTANTE
La industria aeronáutica se enfrenta actualmente a un abismo en el combustible para aviones. Mientras que el 75% del suministro de Europa proviene tradicionalmente de refinerías en Oriente Medio, ahora bajo bloqueo, la Agencia Internacional de Energía ha advertido que el continente está a semanas de una crisis total de suministro. Sólo en marzo, los precios del combustible para aviones aumentaron un 103% respecto al mes anterior.
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La capacidad de Lufthansa de mantener sus previsiones para 2026, previendo un beneficio sensiblemente superior a los 2.000 millones de euros alcanzados en 2025, es una apuesta audaz por su propia eficiencia operativa. La aerolínea cuenta con tres cosas para compensar esta pérdida de combustible de 2 mil millones de dólares: precios más altos de los boletos, recortes de costos agresivos y su geografía estratégica.
Debido a que Alemania proporciona una puerta de entrada natural entre Occidente y Oriente, Lufthansa captura el tráfico desbordado que alguna vez pasó por los ahora interrumpidos centros del Golfo.



