“Teniendo en cuenta que se enviaron 70 millones de mensajes de advertencia, el hecho de que sólo 700.000 personas hagan clic para pedir ayuda parece poco. Esto es decepcionante, dado que la magnitud del problema de las imágenes de abuso sexual infantil en línea está creciendo rápidamente”, afirmó la profesora Sonia Livingstone, directora del centro Futuros Digitales para Niños de la Escuela de Economía de Londres.



