El gobierno alemán ha allanado el camino para la construcción de nuevas centrales eléctricas alimentadas con gas para cubrir los vacíos en el suministro de electricidad a partir de energías renovables.
Esta decisión, adoptada el miércoles por el gabinete del canciller Friedrich Merz, tiene como objetivo garantizar la seguridad de la producción eléctrica en Alemania.
“Las energías renovables necesitan un seguro de vida, esto se llama producción segura”, afirmó la ministra de Energía, Katherina Reiche.
Las centrales eléctricas alimentadas con gas están destinadas a compensar la eliminación gradual prevista del carbón para 2038 y servir como respaldo futuro durante períodos de baja generación de energía solar y eólica.
Para 2030, se espera que la participación de las energías renovables en el consumo de electricidad alcance el 80%, frente al 53% en el primer trimestre de 2026.
Fuentes del Ministerio de Economía dijeron que los modelos de la Agencia Federal de Redes mostraban que un déficit de suministro sería inminente a partir de 2031 si no se tomaban medidas.
Las nuevas plantas deberían construirse a más tardar ese año y también deberían diseñarse para poder funcionar con hidrógeno de forma neutra en carbono después de 2045.
Los consumidores de electricidad en Alemania se enfrentarán a un nuevo impuesto a partir de 2031 para financiar los costes de construcción. Reiche dijo que aún no era posible decir a cuánto ascendería el impuesto.
El proyecto de ley debe ahora debatirse en el Bundestag. Luego, las regulaciones deben ser aprobadas finalmente por la Comisión Europea según las normas sobre ayudas estatales.



