Los crecientes costos de alquiler y vivienda están dejando a muchos españoles fuera del mercado, a pesar del reciente auge económico.
Los ingresos no han logrado mantenerse al ritmo y los analistas dicen que el turismo y el crecimiento demográfico en las ciudades, impulsado por la inmigración, han presionado aún más la oferta.
El nuevo plan, dotado con 7.000 millones de euros, triplica la inversión pública en vivienda pública durante los próximos cuatro años. Garantiza que las viviendas sociales no podrán reclasificarse al cabo de unos años. También incluye asistencia para inquilinos jóvenes y compradores de vivienda.
“Este es un importante paso adelante. Por primera vez en décadas, hay un compromiso presupuestario serio”, afirmó Raluca Budian, director asociado del Observatorio para una Vivienda Digna de la escuela de negocios Esade, con sede en Barcelona.
Alrededor del 40% del dinero se destinará a aumentar la oferta de vivienda social, de la que España carece en comparación con la media europea.
En comparación, el 30% se reservará para la renovación de propiedades, afirmó el gobierno. Esto incluirá fondos para hacer que las viviendas sean más eficientes energéticamente y para construir en zonas despobladas del país.
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El resto será para subvenciones, con foco en los jóvenes.
“La ciudadanía exige un acuerdo para resolver el principal problema que les afecta actualmente”, dijo el martes la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. Según el instituto estatal de encuestas CIS, la vivienda suele ser una de las principales preocupaciones de los ciudadanos españoles.
Los costes de la vivienda en España aumentaron casi un 13% interanual hasta finales de 2025, según Eurostat.
España se sitúa cerca del último puesto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en términos de vivienda social en alquiler, con menos del 2% de la oferta disponible.
El promedio de la OCDE es del 7%. En Francia es del 14%, en Gran Bretaña del 16% y en los Países Bajos del 34%.
En el pasado, España construyó viviendas con fondos públicos que luego pasaron a manos del sector privado. Una vez vendidas, desaparecieron del parque público de vivienda.



