El gobierno español ha saludado el alto el fuego de dos semanas en la guerra de Irán como una oportunidad diplomática.
En una entrevista concedida este miércoles a radio RNE, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, habló de un “día de esperanza”.
Pero al mismo tiempo, pidió el fin de los ataques israelíes contra el Líbano, después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insistiera en que el alto el fuego no cubría la guerra con Hezbolá.
“Es inaceptable que continúe la invasión israelí de un país soberano, los ataques a las fuerzas de paz de Naciones Unidas -los Cascos Azules, entre los que los soldados españoles están haciendo un excelente trabajo- y los bombardeos indiscriminados contra la población civil en Beirut”, afirmó Albares.
El gobierno de izquierda de España encabezado por el primer ministro Pedro Sánchez ha criticado abiertamente a los líderes israelíes dentro de la Unión Europea.
Respecto a las próximas dos semanas, Albares dijo: “No escatimaremos recursos para apoyar los esfuerzos de mediación de Pakistán y ayudar a la diplomacia a lograr un gran avance. Pero aún es demasiado pronto para saber adónde conducirán”.
Una paz duradera aún está lejos, advirtió el ministro.
Los diplomáticos deben hacer todo lo posible para “reducir el riesgo de violencia y una escalada inaceptable, como la humanidad no ha visto desde la Segunda Guerra Mundial”, instó.



