Los minoristas australianos están pidiendo apoyo gubernamental urgente a medida que la crisis de Medio Oriente agrega nuevas tensiones a las cadenas de suministro minoristas globales, aumentando los costos de transporte, combustible y energía.
Los nuevos datos de una encuesta del Australian Retail Council (ARC) muestran que la mayoría de las empresas se enfrentan a un empeoramiento de las interrupciones en la cadena de suministro y a un aumento de los gastos operativos.
La encuesta de abril a más de 160 minoristas encontró que aproximadamente tres de cada cuatro minoristas informaron un deterioro de las condiciones de la cadena de suministro durante el último mes.
Los hallazgos reflejan tendencias globales más amplias, donde la inestabilidad en Medio Oriente interrumpe las rutas de envío y contribuye al aumento de los costos logísticos en los mercados minoristas internacionales.
El aumento de los costos afecta las cadenas de suministro
La interrupción de la cadena de suministro sigue siendo la mayor preocupación para los minoristas australianos, con fuertes aumentos en los costos de transporte, combustible y energía. Muchas empresas han informado de aumentos de dos dígitos en los costos de envío, relacionados en parte con el aumento de los precios mundiales del petróleo y los tiempos de tránsito más prolongados.
La crisis de Oriente Medio ha aumentado la presión sobre rutas comerciales clave, aumentando el costo del transporte de mercancías a Australia. Los minoristas dicen que esto impacta directamente en su base de costos en un momento en que los márgenes ya son ajustados.
Un encuestado describió “un aumento significativo en el costo de hacer negocios”, y señaló que la interrupción de la cadena de suministro es ahora un desafío continuo en lugar de un problema a corto plazo. Otros señalaron la “continua volatilidad de los fletes” y el aumento de los costos del combustible como factores clave de la presión sobre los precios.
Estas tendencias reflejan la disrupción en la cadena de suministro minorista global, donde el riesgo geopolítico y la inflación continúan afectando el abastecimiento y la distribución.
La baja demanda añade presión
El aumento de los costos se está sintiendo junto con la débil demanda de los consumidores. La encuesta muestra que alrededor de dos de cada tres minoristas están preocupados por las condiciones comerciales en los próximos meses, citando presiones sobre el costo de vida y un gasto cauteloso.
Esta combinación limita la capacidad de los minoristas de traspasar los mayores costos de la cadena de suministro. Muchos afirman haber absorbido parte del aumento para seguir siendo competitivos, lo que reduce la rentabilidad.
Los comentarios de la industria destacan un “doble impacto” en el sector, donde las empresas enfrentan tanto mayores costos de insumos como menores ventas. Algunos encuestados advirtieron que la continua interrupción de la cadena de suministro podría provocar una reducción de la fuerza laboral, retrasos en las inversiones y cierres de tiendas si las condiciones no mejoran.
Esta tendencia refleja tendencias globales más amplias en el sector minorista, donde la inflación y la baja confianza del consumidor están pesando sobre el desempeño.
Llamados a la acción del gobierno
Los minoristas están instando al gobierno australiano a tomar medidas sobre el aumento de los costos de la cadena de suministro y mejorar las condiciones operativas. Las demandas clave incluyen costos de combustible reducidos, precios de energía más bajos y medidas para reducir los gastos de logística.



