China eliminará una exención fiscal de larga data para los anticonceptivos, y productos como los condones estarán sujetos al impuesto al valor agregado (IVA) a partir del 1 de enero de 2026 en virtud de una nueva ley.
Los anticonceptivos ya no se considerarán productos exentos de impuestos, lo que significa que se aplicará el tipo estándar de IVA del 13%.
La medida provocó un debate en las redes sociales sobre si está relacionada con los esfuerzos de los líderes chinos para aumentar la tasa de natalidad del país. La decisión también provocó burlas por parte de algunos usuarios.
Un comentarista se preguntó “a qué experto” se le ocurrió la idea, diciendo que los costos más altos de la anticoncepción interfieren con la privacidad de las parejas y podrían tener consecuencias a largo plazo en las relaciones.
Otro argumentó que los bajos ingresos y el tiempo limitado de vacaciones eran las principales razones de la baja tasa de natalidad de China.
China comenzó a flexibilizar su política de un solo hijo, que ya lleva décadas vigente, a mediados de la década de 2010, introduciendo un límite de dos hijos en 2016 y permitiendo a las parejas tener hasta tres hijos a partir de 2021, mientras el país se enfrenta a una población que envejece rápidamente y al inicio de un declive demográfico.
A pesar de las medidas políticas, incluidos incentivos fiscales, licencia parental extendida y subsidios locales, las autoridades han luchado por persuadir a la gente a tener más hijos.
Los analistas citan los altos costos de vida, las viviendas costosas, las intensas presiones educativas y los ingresos precarios como factores clave detrás de la baja tasa de natalidad.



