La Unión Europea está flexibilizando sus normalmente estrictas normas sobre ayudas estatales para permitir mayores subsidios a la electricidad para industrias de uso intensivo de energía y otras medidas de apoyo para amortiguar las consecuencias económicas del conflicto de Medio Oriente.
“El reciente aumento de los precios de la energía requiere una respuesta inmediata”, dijo el miércoles la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera.
Según las nuevas normas vigentes hasta finales de año, los gobiernos nacionales pueden apoyar más generosamente a las industrias que consumen mucha energía -como la siderurgia o la fabricación de productos químicos-, compensar hasta el 70% de los costes adicionales de combustible y fertilizantes y simplificar las condiciones de pago de las ayudas de hasta 50.000 euros (58.490 dólares).
Las nuevas normas pretenden permitir que el capital “actúe inmediatamente para garantizar que el crecimiento de las empresas más expuestas no se vea irreparablemente obstaculizado por la crisis actual”, afirmó la comisión.
Las ayudas estatales en la UE están estrictamente reguladas para garantizar una competencia leal entre empresas de países económicamente ricos de la UE y aquellas de países menos ricos, pero la Comisión puede decidir relajar las reglas en caso de emergencia.



