El presidente taiwanés, Lai Ching-te, visitó inesperadamente a su aliado diplomático Eswatini el sábado y anunció su viaje en las redes sociales después de que su viaje inicial fuera interrumpido anteriormente debido a la presión china.
Su visita prevista al aliado africano del 22 al 27 de abril fue pospuesta después de que la interferencia china llevó a Seychelles, Mauricio y Madagascar a retirar repentinamente los permisos de sobrevuelo para el avión presidencial, según informó la oficina presidencial el 21 de abril.
El sábado, Lai confirmó su llegada luego de lo que dijo fue una cuidadosa coordinación por parte de los equipos diplomáticos y de seguridad nacional de Taiwán.
“Incluso con unos días de retraso, recibimos la bienvenida más cálida y sincera del pueblo de Eswatini”, dijo, y agregó que esperaba profundizar las relaciones bilaterales y fortalecer las asociaciones internacionales de Taiwán.
Lai destacó que el derecho de Taiwán a comprometerse con el mundo y cooperar con socios de ideas afines es “inalienable”, y dijo que Taiwán seguirá enfrentando presiones con determinación, defenderá la justicia y responderá con razón.
Eswatini es uno de los 12 aliados diplomáticos oficiales que quedan de Taiwán. Taiwán se gobierna a sí mismo desde 1949 y funciona como una democracia vibrante, mientras que China reclama la isla como parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la reunificación.



